Una vez tuve un sueño...

04.07.2018

Y es que cuando era niña, ¡yo quería ser arqueóloga! entre tu y yo, sigo queriendo serlo.

Todo empezó con Indiana Jones y mucho antes de conocer a Lady Croft (Lara es muy fan, imagína porqué). Me pedí para Reyes el Arqueloginova, me iba a estudiar Historia y especializarme porque yo iba a encontrar la Atlántida y la tumba de Cleopatra... y ¡ZAS! mi madre me quitó de un plumazo esa idea, ya que según ella, era una carrera sin futuro y en la que necesitaría mucho dinero de museos y demás y no me lo iban a dar. Me vine abajo, y decidí que si algún día era madre no intentaría cortarle las alas a mi retoño, todo lo contrario....

Y así es como Lara un día de verano de hace un año, viendo Dirty Dancing por decimonovena vez, me dijo que quería hacer ballet porque ella quería ser bailarina de mayor (y veterinaria, creo que ya lo dije en otro post).

¿Y quién soy yo para negarle el al menos probar? Le busqué una academia y en octubre empezó...

Y siguió, vaya si siguió.... hasta que este sábado pasado tuvieron la función en el Niemeyer y la ví allí, en ese enorme escenario (me sale la vena madre de la artista), con su vestidín nuevo, y ese moño echo por su madre que si la sacas de trenza y cola no da mas de sí, con una enorme sonrisa de felicidad, disfrutando y viendo como toda su familia estaba allí para verla y aplaudirla.

Nada de miedo escénico, parecía que lo hubiera hecho toda su vida (el baile imagínatelo al nivel de una niña de casi 5 años jajaja)

Cuando nos preguntaron si el año que viene volvería, ella respondió con un rotundo: "¡pues claro!, yo soy una bailarina"

Lamentablemente, no todas las compañeras de Lara iban porque ellas quieran bailar, sino muchas por "sueños incumplidos" de sus madres.

Y aquí me dí cuenta de lo que muchas veces he oído: nuestros hijos no están aquí para cumplir nuestros sueños, sino los suyos.

Espero tus comentarios mas abajo o en redes sociales.

Feliz mitad de semana,

Sara