Malamadre de una niña con mucha gracia y un perrito que se las trae.

24.01.2018

Os voy a contar como me convertí primero en malamadre de una bebe trampa (comía y dormía que daba gusto), y como Pancho sobrevivió a la llegada de su "hermana" humana.

Di a luz en un parto maravilloso (menos mal, después de pasarme 6 días de la FPP)  un soleado 7 de octubre de 2013. Al ser a las 19:02 no me dieron el alta hasta el jueves 10 de octubre. Pero no fue hasta el día siguiente cuando, y antes de nacer el club, me di cuenta que no iba a ser una madre de esas que nos cuentan a veces que son todo perfección (no existen).

Resulta que en el hospital solo había una enfermera que ponía los pendientes, por lo que tuvimos que volver de viernes. Puse a mi niña con un faldoncito precioso que había hecho la buenaabuela cuando yo iba a nacer (no sabía si iba ser niño o niña, ya era retorcida yo desde los principios) en color azul. Total que estamos allí esperando para que vengan a por ella, cuando la chiquilla se hizo una de esas cosas que no puedes creer que salgan de un cuerpo tan pequeño...no había dodotis que soportara tal cosa. ¿Y que no lleve yo, malamadre de manual de una niña de ni siquiera una semana de vida? ¡exacto! la muda, menos mal que las enfermeras estaban ahí para echarme una mano, desde aquí mi gratitud eterna. 

Y ahora venimos con la segunda parte y más importante. Como introducir a un bebe en una casa con un perrito (o más). 

Varias personas me comentaron diversas opciones, véase llevarle una ropita que se le haya puesto para que la huela o un pañal (esta me pareció asquerosa, hacerle eso a mi Pancho...). Al final nos decantamos, ojo que fue nuestra elección, por llevarla en el huevito y acercársela a que la olisqueara. 

Llegamos a casa y se puso muy contento de verme, llevaba días buscándome según me comentó Fran. Le acercamos a Lara y sin problema la olió y paso de ella, yéndose a hacer lo que más le gusta, dormir.

El problema llegó cuando empezaron a llegar los abuelos...no estar acostumbrado a tener tanta gente alrededor lo aceleró. Me perseguía por la casa continuamente, respiraba muy agitado (es un bulldog francés) y se le notaba nervioso de no saber que pasaba.

Puedo decir que fue solo ese día y que a la mañana siguiente estaba tan normal. Como si no hubiera pasado nada (lo flipamos sí).

Hoy son inseparables. Lo primero que hace la peque al llegar del colegio es ir a verlo y saludarlo.

Así que si estas en este caso con animales en casa esperando la llegada de un bebe, sobre todo paciencia y amor, date cuenta que es un cambio para todos y se tienen que acostumbrar.

Y hasta aquí esta semana.

Cualquier cosa, como siempre, en comentarios o en mis redes sociales.

Un beso y feliz fin de semana