Cuando un amigo se va

21.08.2018

Nunca pensé que escribiría esto...bueno, miento, nunca pensé que sería tan pronto. Aún no me creo que llegue a casa y no aparezca con la zapatilla de Fran en la boca.

Este es mi homenaje a nuestro mejor amigo, al mejor hermano peludo que pudo tener Lara.

Las redes sociales se llenan de perros abandonados, maltratados y demás.... yo hoy vengo con una bonita historia de amor de una familia.

Hace muchos años, mas de 10, conocí a un Bulldog Francés en mi pueblo llamado Cocho, era una vaquita graciosa. Ahí me dí cuenta que no solo algún día tendría un perro sino que sería como él y se llamaría Pancho.

En el 2012, ya independizada y tras la muerte de mi abuela, me puse a buscarlo. Una vecina me dijo un criadero en Avilés y allí me planté... y allí lo encontré. Sé que me diréis que adopte y no compre, que no fomente los criaderos, pero quería disfrutarlo desde cachorrin hasta el final. Y estaba en una casa con prao, los perrines sueltos jugando y se les veía tan bien cuidados...

¿Cómo no enamorarse de esa carina?

Y de esa barrigota de bebetudi...

Un año después llegó la pequeña...

Se han criado juntos prácticamente toda su vida y ayer lloraba como nadie la pérdida de su hermanin, de su Panchin.

Mi querido Pancho, lo primero gracias por estos años, espero que hayas sido feliz porque nosotros contigo sin ninguna duda. Dejaste tres corazones rotos con tu partida (que sea la última vez que te vas sin despedirte). Ahora corres, sin dolor en la espalda, en ese arcoíris que dice Lara. No te olvidaremos nunca pequeño. Fuiste la alegría de esta casa. Siempre en nuestros corazones.

Tu familia que te quiere,