Cuando crees que me ves.... de pueblos, madres y otras circunstancias

11.05.2018

Estos días estoy algo reflexiva... será la primavera que me pone de vuelta.

Para ti, si no me conoces, te diré que soy una persona que va a lo suyo sin meterse con nadie ni en la vida de nadie. Soy feliz con lo que tengo y quizás por ello vivo tranquilamente a lo mío.

Pero te diré que me rechina mucho cuando la gente intenta gobernar en mi casa siendo persona ajena a mi familia. Te cuento...

A pesar de vivir en un pueblo y que no haya muchos niños en el cole, tenemos una directora muy moderna que nos avisa de todo a través de una bonita aplicación del móvil... mi pregunta es, ¿que necesidad hay de darle información a las abuelas de mi hija anticipando acontecimientos? Resulta que les dijeron que la semana próxima había dos días de fiesta, cosa que me pareció por lo menos curiosa, pues resulta que tal como se nos informó por la aplicación solo es uno. Así que he organizado vida y milagros de toda la familia ¡para nada!

Y es que siempre es así... no sé si piensan que por estar trabajando vivimos menos pendientes de nuestra hija, cuando no es así, incluso puede que sea todo lo contrario ya que si quiero saber escribo a la maestra, llamo a dirección... A ver si nos vamos enterando que una no es lerder (al menos para todo), y que ya me enteraré de las cosas por quien me debo de enterar.

Y así con todo, que si compras, que si vistes.... espera que vean la nueva furgo que se llevarán las manos a la cabeza:

 - fíjate que fulanita y fulanito tienen que si piso, que si moto, que si un coche nuevo y ahora una furgo!!!

- en la droga fijo.

Como si lxs viera por una mirilla. Señorxs, llevamos trabajando toda la vida, y ¿para qué? ¡para disfrutarla! Aquí una que no quiere ser la más rica del cementerio, y que cantidad de momentos inolvidables le vamos a dar a Lara con sus padres para que guarde en su mochilita.... Lo mejor que podemos darle a nuestros hijos es nuestro tiempo, tiempo de calidad y para eso trabajamos.

Pero luego esta la parte bonita de gente que te echan un cable si lo necesitas, de gente que te saluda siempre con una sonrisa, porque como todo en la vida, vivir en un pueblo tiene sus pros y sus contras.

Y es que desde que una es madre la vida cambia y quizás te paras a observar con mas detalle el mundo que te rodea y antes te pasaba desapercibido. Como que los niños te saludan con más gracia, te dicen "hola" con la manita desde los autobuses como si mirándote supieran que eres una mama, y lo mejor de todo (una aún es joven) ya no te llaman "señora" sino "mama de...", un título precioso y duro a la vez. Porque la maternidad tiene sus cosas, aunque últimamente solo se habla de las negativas, también tiene su lado bueno, muy bueno, que a mí al menos me compensa. Porque esa pequeña koala que no te suelta, no te dejará sola ni a sol ni a sombra, te hará reír como nadie, pero también son capaces de sacar lo peor de una misma.

Porque como  te he dicho.... todo tiene sus pros y sus contras...

Y hasta aquí mi chungareflexión de la semana, si quieres comentar ya sabes aquí o en redes sociales.

Feliz fin de semana,

Sara