¿Esta noche me lees tu el cuento?

19.02.2018

Hola,

El otro día te enseñaba los libros favoritos de Lara, y hoy te voy a hablar de los métodos tradicionales y actuales para que aprendan a leer. También unos libros que descubrí hace poco y que parece ser que son geniales para ello.

Vamos a empezar por los métodos.

El método sintético

Es el método tradicional, y el que todo el mundo conoce. 

Lo primero que se enseña a los niños es el abecedario empezando por las vocales. Una vez que van conociendo y dominando las diferentes letras, se van introduciendo los sonidos para que los niños puedan identificar como suenan las mismas cuando se juntan con otras, ma, ca...

El siguiente paso será aprender las palabras y acabar en las frases. 

De esta forma, podrán llegar a ser capaces de leer por sí mismos lo que se propongan.

El método analítico

Este metodo, a diferencia del sintético, se salta la parte de aprender el abecedario y consiste en relacionar las imágenes con las palabras.

Trata de ser un método más dinámico que el sintético y además estimula más la lógica del niño.

Para ello en casa se puede estimular con tarjetas que contengan imágenes e ir diciendo las palabras que correspondan a las mismas.

Algunos expertos consideran que el no aprender el abecedario, provocará deficiencias en el lenguaje a largo plazo como las faltas de ortografíal. Por este motivo, es importante centrarnos en el aprendizaje de la ortografía, aunque el niño ya lea bien sin haber aprendido el abecedario. Una vez que el niño empieza a leer sus primeras palabras debemos enseñarle simultáneamente el abecedario. Si vemos que el niño aún no tiene la madurez necesaria, iremos despacio y sin presionarle, intentando que el aprendizaje sea como un juego para él.

El método Doman

El método Doman está diseñado para que nosotros los padres lo practiquemos con nuestros hijos, adaptándolo a las características y necesidades del niño, de manera que le resulte fácil y, sobre todo, divertido. No se trata de algo rígido, sino flexible, que admite modificaciones. Básicamente se trata de mostrar al niño series de cinco tarjetas con palabras, escritas con letras grandes y que correspondan a una misma categoría (por ejemplo: partes del cuerpo humano, colores, animales...), de forma rápida, tres veces al día.

Debe hacerse como si fuera un juego, y decirle al niño cada palabra con entusiasmo, en voz alta y clara; poco a poco se irán añadiendo nuevas categorías (con sus cinco palabras correspondientes). En otras fases, y también escritas con letras grandes pero que van disminuyendo algo de tamaño, se enseñan al niño tarjetas con dos palabras, frases cortas y sencillas, frases un poco más largas y, finalmente cuentos que le resulten interesantes (una sola oración en cada página y con el texto separado de las ilustraciones).

En primer lugar las características de las tarjetas.

  • las tarjetas serán blancas, de formas alargadas y más grandes conforme más pequeño sea el niño, siendo el tamaño ideal para recién nacidos de 15×60 pasando a 10×60 cuando el niño crece y aumenta su agudeza
  • Las letras serán también grandes, 12.5cm de altos para recién nacidos y 7.5 para más mayores, y la tipología será de imprenta, no
  • Se dejará 1.35cm de
  • Las palabras serán rojas, porque llaman más la atención de los niños y las perciben

Las tarjetas se organizarán en categorías, para que el niño vaya estableciendo relaciones (familia, animales...)

Este metodo consta de cinco fases:

Primera fase: palabras sueltas

Se mostrarán palabras solas, en primer lugar sustantivos, organizados en categorías, siguiendo la siguiente sucesión:

  • 1º día: cinco palabras de una categoría.
  • 2º día: las cinco palabras de la primera categoría más cinco palabras más.
  • 3º día: las diez palabras de la primera y segunda categoría, más cinco palabras más.
  • 4º día: las quince palabras de la 1º, 2º, 3º categoría más cinco palabras más.
  • 5º día: las veinte palabras de la 1º, 2º, 3º y 4º categoría y cinco palabras más.

A partir del quinto día, (cinco días = una semana para Doman), pasaremos a ir quitando una categoría al introducir otra nueva, de tal manera, que nunca pasemos de las 25 tarjetas por día (las palabras retiradas serán utilizadas de nuevo en la siguiente fase, pero nunca más en ésta, para evitar que el niño se aburra). Las categorías se pasarán por separado (nunca las 25 tarjetas juntas, sino de cinco en cinco, respetando las categorías), y separando las sesiones entre 15 y 30 minutos. Se pasarán las tarjetas lo más rápido posible, un segundo por tarjeta.

Es muy importante la motivación y entusiasmo que se muestre en el proceso, ya que si nosotros lo pasamos bien, en niño también lo hará. Hay que mirar al niño mientras se le dice la palabra, y hacerlo de forma lo suficientemente alta y clara y con mucho entusiasmo. Cada vez que pasemos una categoría de parejas, las barajaremos entre sí, para que nunca sigan el mismo orden. Así mismo, procuraremos que dos palabras sucesivas no empiecen por la misma letra. Al final de cada sesión recompensaremos al niño con muchos besos y abrazos (para Doman el componente afectivo es esencial, y el éxito del aprendizaje estará relacionado en gran medida con éste).

Segunda fase: parejas de palabras.

Sería el paso intermedio ente las palabras sueltas y las frases. Tendrá lugar cuando el niño haya pasado ya unas 150 palabras aisladas. En esta fase se empiezan a formar pares de palabras. Así mismo, puede empezar a utilizarse tarjetas de colores para los colores en sí: tarjeta roja para el rojo, azul para el azul...Los primeros juegos de palabras podrían ser: ojos azules, uvas violetas...

Introduciremos dos juegos de palabras pares (cinco pares cada uno) a la semana, con los juegos de palabras sueltas.

En esta segunda fase volveremos a utilizar las palabras de la fase primera, de tal manera que se presentarán uno o dos juegos de parejas de palabras, junto a las categorías de palabras sueltas. También se introducirán juegos de contrarios (grande-pequeño, corto-largo...) y palabras compuestas (sumo naranja, lápiz labios...)

Tercera fase: oraciones sencillas

En esta fase se introducen los verbos en la oración (aunque también hemos trabajado con verbos en la fase de palabras sueltas). De tal manera que ahora hay nombre + está + acción (Ej.: mamá está saltando) Ahora las letras ya pueden ser más pequeñas, de 5cm de altura, y con las frases podemos hacer un libro, de unas diez páginas e ilustraciones, con un tamaño de 45×20 y lo leeremos a niño dos o tres veces al día.

Cuarta fase: frases.

En esta fase vuelve a disminuir el tamaño de las letras, 2.5cm, a aumentar el número de palabras y a pasar de tinta roja a tinta negra. Es el momento de incluir los artículos. En esta fase también podemos hacer libros con las características similares a los de la etapa anterior.

Quinta fase: cuentos

Es la hora de leer cuentos y la hora de elegir el cuento más idóneo. Los cuentos tendrán entre 50 y 100 palabras, teniendo una sola oración por página, con letra no inferior a 2 centímetros y con el texto separado de las ilustraciones y precediéndolas. Los cuentos deben estar cerca de los intereses del niño, ser motivantes e introducir vocabulario nuevo. Leeremos el cuento dos o tres veces al día, con una velocidad y entonación normal.

Por último, cuando el niño ya sabe leer, es el momento ideal para enseñarle el alfabeto, si no lo ha aprendido ya durante el proceso de aprendizaje de lectura.

Y aquí es donde os muestro los libros que me han dicho. No cuestan mas de 5€ cada uno (los tenéis en Amazon, pero ya sabes que a mi me gusta más la idea de ir a la librería de toda la vida). Y están muy bien porque vienen tanto en mayúsculas como en minúsculas.

Como ves hay un montón donde escoger...

El mejor método para un niño es aquel que le permita aprender más fácilmente, cuando llegue el momento lo consultaré con su maestra y seguiré su recomendación.

¿Y tú? ¿Has probado ya alguno de estos? ¿Tienes ya pensado cual seguir?

Espero tus comentarios aquí abajo.

Feliz semana,

Sara


Fuente: Revista digital de innovación y experiencias educativas - csi-csif.es